miércoles, 9 de noviembre de 2011

El crismón en las monedas de Constancio II y Magnencio. Una batalla psicológica.

El crismón en las monedas de Constancio II y Magnencio. Una batalla psicológica.

El 18 de enero del año 350 d.c. en la frontera Renana, en Autun, el general de las tropas de esa zona se subleva incitado por sus soldados, quienes le proclaman emperador.

En estas líneas trataremos de diseccionar las monedas que acuñaron estos gobernantes en las que se labraba un crismón como único elemento en el reverso.

El crismón lo introdujo en la cultura romana Constantino I, apareciendo a partir de su famosa batalla sobre el Puente Milvio contra su cuñado Majencio. El crismón es un símbolo de victoria ligado a Dios, un Dios que otorga el triunfo a quien destaca por su coraje.

En estas monedas el Crismón es representado en solitario a nombre de Constancio II o acompañado de las letras apocalípticas de Alfa en mayúscula y Omega en minúscula, a nombre de los dos usurpadores.
Se supone que Magnencio y por ende Decencio –su “Caesar”- labraron monedas con este reverso intentando apropiarse del  símbolo de la esencia del poder y de este modo del símbolo más adorado y querido por los sucesores de Constantino I. En este caso no es una defensa de la religión cristiana frente a la religión arriana.

 Maiorina a nombre de Magnencio

Magnencio y Decencio con el crismón representado en sus monedas intentaba resaltar ciertas similitudes con la batalla del Puente Milvio, tanto Majencio como Constancio II, habían accedido al trono por sucesión directa, permanecían en la residencia imperial oficial, y representaba el poder oficial, en cambio Magnencio al igual que Constantino I hiciese, el poder lo había obtenido por medio de una sublevación de sus tropas frente al poder establecido, ambos avanzaron desde el norte -Magnencio estaba en la Galia- y sus tropas procedian de tribus Galas y Germanas en gran parte. Quería que se le viese como  el “Nuevo Constantino”, apoyándose en su carrera militar para ascender al trono.

Las monedas que acuñaron Magnencio y Decencio con el crismón en reverso, se labraron  entre los años 352 y 353 d.c. en tan solo cuatro cecas y la leyenda que orlaba a esta alegoría era SALVS DD NN AVG ET CAES, “Salus Dominorvm Nostrorvm Avgvsti et Caesaris”  La salud de nuestros señores, el emperador y el cesar, intentando congraciarse en un primer momento  con Constancio II, basándose en la política de hechos consumados.

En las cuatro cecas que acuñaron este motivo en el reverso se labraron sobre cospeles de Doble Maiorina, Maiorina y Centenionalis, salvo una excepción que nombraremos.

Maiorina a nombre de Decencio

En la ceca de Amiens se acuñaron sobre  los tres cospeles, con las leyendas en anverso orlando al retrato de Magnencio DN MAGNEN-TIVS PF AVG y el de Decencio con DN DECENTI-VS CAESAR con la peculiaridad de que en esta ceca la medida más pequeña, los Centenionalis, se labraron exclusivamente a nombre de Magnencio llevando en el campo izquierdo una estrella.

En la ceca de Arelate se acuñaron sobre  los tres cospeles, con las leyendas en anverso orlando al retrato de Magnencio DN MAGNEN-TIVS PF AVG y el de Decencio con dos leyendas DN DECENTI-VS CAESAR y DN DECENTIVS CAESAR.

En la ceca de Lugdunum se acuñaron sobre  los tres cospeles, con las leyendas en anverso orlando al retrato de Magnencio DN MAGNEN-TIVS PF AVG y el de Decencio con dos leyendas DN DECENTI-VS NOB. CAES. y DN DECENTIVS NOB. CAES.

En la ceca de Treveri se acuñaron sobre  los tres cospeles, con las leyendas en anverso orlando al retrato de Magnencio DN MAGNEN-TIVS PF AVG y DN MAGNENT-IVS PF AVG, mientras el de Decencio con solo DN DECENTI-VS FORT CAES. 

Constancio II, labro una serie muy limitada en el año 352 d.c., dejando las cosas muy clara a los dos usurpadores. La leyenda que orla al crismón en reverso es SALVS AVG NOSTRI “Salvs Avgvsti Nostris”  La salud de nuestro Augusto, deja muy claro que no reconoce a los dos hermanos y que el único gobernante legitimo es él.
Esta serie de monedas se labró en la ceca de Treveri sobre Maiorinas y Centenionalis con una única leyenda acompañando al retrato imperial en anverso DN CONSTAN-TIVS PF AVG.

De este modo podemos ver una de las pocas batallas propagandísticas reflejadas en la numismática romana el periodo del bajo imperio, de hecho a raíz de la muerte de Magnencio y Decencio y derogarse la acuñación de esta moneda, no volvió a haber ninguna mas en el bajo imperio romano.

Espero estas líneas sean de gran utilidad.

Un saludo

Bass

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1 comentario:

  1. Imagínense ustedes que la Coca Cola pudiera poner su marca en todos los billetes de dólar. Pues mucho más importante era el valor propagandístico de cualquier "mensaje" colocado en una moneda que aún hoy en día va pasando de mano en mano. Sin prensa, televisión, radio, etc, el mejor modo de transmitir mensajes inequívocos como nos menciona Bernardino, dejando magistralmente claro quién ostentaba el Augusto poder y a todo el mundo que fuera capaz de portar una moneda. Como siempre, gracias por tus incorporaciones.

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